La ciberseguridad es el eje central de la estrategia económica y social de cualquier organización moderna.
Durante el último año, hemos sido testigos de cómo incidentes de ciberseguridad aislados en la red pueden escalar rápidamente hasta provocar consecuencias de alcance global. una falla local en un proveedor puede detener cadenas de manufactura, paralizar la aviación o interrumpir sistemas del sector público en cuestión de horas.
El caso de Jaguar Land Rover en agosto de 2025 es una advertencia para todo el sector: un ataque cibernético detuvo la producción global durante cinco semanas, afectando a más de 5,000 proveedores y provocando una caída del 25% en sus ingresos. Pero el daño fue más allá de la empresa; la economía del Reino Unido absorbió una pérdida estimada de 1,900 millones de libras esterlinas (aproximadamente 2,500 millones de dólares).
La IA como arma de doble filo en la infraestructura
La Inteligencia Artificial (IA) es, sin duda, el motor de cambio más significativo en la ciberseguridad para este año. El 94% de los líderes consultados por el Foro Económico Mundial la identifica como el principal factor de transformación. Sin embargo, su adopción masiva ha introducido una superficie de ataque expandida, creando vulnerabilidades que los controles tradicionales no pueden gestionar.
La competencia tecnológica se ha intensificado y mientras su organización utiliza la IA para acelerar la detección de intrusiones y automatizar tareas analíticas pesadas, los atacantes la emplean para aumentar la escala, velocidad y precisión de sus ofensivas. El 87% de los profesionales del sector identifica las vulnerabilidades relacionadas con la IA como el riesgo que más rápido ha crecido durante el último año.
Lo preocupación que expresan los líderes no es solo el ataque externo, sino el riesgo interno: la fuga de datos confidenciales a través de sistemas de IA generativa se ha convertido en la principal preocupación para 2026, superando incluso la innovación ofensiva de los criminales.
La implementación deficiente de estas soluciones puede introducir sesgos en la toma de decisiones o una dependencia excesiva de la automatización que deja puntos ciegos críticos. En este sentido la IA solo mejora la seguridad cuando se despliega bajo marcos de gobernanza sólidos que mantienen el juicio humano en el centro.
La brecha entre el despacho y la trinchera
Uno de los hallazgos más reveladores del informe del Foro Económico Mundial Global “Cybersecurity Outlook 2026” es la divergencia de visiones entre el Director General CEO y el CISO. Esta desconexión no es superficial; refleja una falta de lenguaje común que puede llevar a una asignación presupuestaria errónea. Mientras el despacho se enfoca en el impacto financiero directo, la trinchera técnica lucha por la continuidad operativa.
El CEO ha desplazado su miedo del secuestro de datos al fraude financiero sofisticado. Esto se debe a que el 73% de los líderes de ciberseguridad reporta que ellos o alguien de su red personal ha sido afectado por fraudes digitales en el último año. Por el contrario, el CISO sigue viendo el Ransomware como su mayor dolor de cabeza debido a la devastación operativa que provoca. Una preocupación es financiera y la otra es operativa. A pesar de esta visión aparentemente diferente, el eje tecnológico es el centro de ambas operaciones en las organizaciones.
Ciberseguridad, Geopolítica y Soberanía Digital
La geopolítica no es un ruido externo, es un factor definitorio de su estrategia de riesgos. La rivalidad tecnológica y las tensiones comerciales están redibujando las dependencias de TI. El informe señala que el 64% de las organizaciones ya contabiliza los ataques motivados por cuestiones geopolíticas, como el espionaje o la disrupción de infraestructuras críticas nacionales, dentro de su estrategia de mitigación.
Bajo esta lógica emerge el concepto de Soberanía Cibernética, entendida como el deseo de los Estados y empresas de recuperar el control sobre sus activos digitales y reducir la dependencia de proveedores extranjeros que puedan verse afectados por sanciones o conflictos. Esta tendencia está llevando a muchas entidades a migrar hacia soluciones de nube regionales o «soberanas» para asegurar el cumplimiento normativo y mitigar riesgos extraterritoriales.
En este sentido, la confianza en la capacidad de respuesta de las naciones ante incidentes mayores está erosionándose. Solo el 37% de los líderes se siente confiado en la preparación de su país para responder a ataques contra infraestructuras críticas como energía o agua. Existe un contraste regional marcado: mientras que en el Medio Oriente y el norte de África la confianza alcanza el 84%, en Latinoamérica y el Caribe cae a un preocupante 13%.
Rompiendo el mito del eslabón más débil
La cadena de suministro digital es un laberinto de interdependencias donde la mayoría de las empresas carece de visibilidad completa. Un ataque a un proveedor de servicios de software puede tener impactos sistémicos globales, como ocurrió en septiembre de 2025 con los sistemas de embarque de aeropuertos europeos, donde una falla menor provocó cancelaciones en múltiples terminales. El 65% de las grandes corporaciones identifica las vulnerabilidades de terceros como su mayor barrera para ser resilientes. Los riesgos principales son:
- Riesgo de herencia: La incapacidad de asegurar la integridad del Software o Hardware (elementos físicos de un sistema) suministrado por terceros.
- Falta de visibilidad: No saber qué ocurre más allá del primer nivel de proveedores.
- Riesgo de concentración: Depender excesivamente de un puñado de proveedores críticos de nube o servicios digitales.
Las organizaciones que el informe clasifica como «altamente resilientes» se distinguen por no construir su defensa de forma aislada. El 78% de estas empresas integra la seguridad directamente en sus procesos de adquisición y el 74% evalúa activamente la madurez de seguridad de sus proveedores. La resiliencia en ciberseguridad ya no se mide por la altura de sus propios muros, sino por la solidez de sus socios.
El gigante dormido del riesgo en ciberseguridad
El límite entre la informática de oficina (IT) y la tecnología que controla fábricas, plantas de energía o sistemas de transporte (OT) ha desaparecido. Sin embargo, la gobernanza de estos sistemas industriales sigue siendo deficiente. Solo el 16% de las organizaciones con entornos industriales reporta problemas de seguridad de OT a sus juntas directivas.
Esta brecha de gobernanza retrasa inversiones críticas y limita la comprensión del riesgo a nivel de toda la empresa. En muchos casos, los sistemas de control industrial son antiguos y no fueron diseñados para estar conectados a la red, lo que los hace extremadamente vulnerables a las amenazas modernas que se mueven a velocidades de milisegundos. Integrar estos mundos bajo la responsabilidad de un CISO unificado es un paso urgente que solo el 36% de las empresas ha dado.
Inequidad cibernética y falta de talento humano especializado
La disparidad de capacidades entre organizaciones ricas en recursos y aquellas con presupuestos limitados está creando una «inequidad cibernética» que amenaza a todo el ecosistema. Si su proveedor pequeño no puede defenderse, su empresa tampoco está segura. El factor más crítico detrás de esta brecha no es la falta de herramientas, sino la escasez de talento humano. El 65% de las organizaciones en Latinoamérica y el Caribe reporta que carece de las habilidades necesarias para cumplir sus objetivos de seguridad. Los roles más difíciles de cubrir en 2026 son:
- Analistas de inteligencia de amenazas.
- Ingenieros de DevSecOps
- Especialistas en gestión de identidades y accesos.
Sin personas capacitadas para interpretar las alertas de la IA o gestionar crisis, las inversiones en tecnología son dinero desperdiciado. Las empresas líderes están comenzando a ofrecer apoyo informal o programas de entrenamiento a sus socios más pequeños para elevar el nivel base de seguridad de toda la cadena.
El foco no es la invulnerabilidad, es la resiliencia cibernética
El informe del Foro Económico Mundial de este año nos deja una lección contundente: no importa cuán altos sean sus muros, es probable que sufra una brecha de seguridad. La ventaja competitiva en el futuro no la tendrán las empresas que han construido la capacidad más sólida para recuperarse rápidamente.
Estamos viendo cómo la IA está reduciendo el tiempo que tienen los defensores para reaccionar. La seguridad no puede depender de procesos manuales lentos o de una junta directiva que solo pregunta por el presupuesto una vez al año.
La ciberseguridad en 2026 exige una transición desde la «prevención» hacia la «resiliencia operativa total». Esto implica:
- Cuantificación del riesgo financiero: No hable de «virus», hable de impacto en el flujo de caja y pérdida de cuota de mercado.
- Gobernanza de IA: No adopte herramientas por moda; asegúrese de que cada modelo de IA tenga protocolos de seguridad desde su diseño.
- Transparencia del ecosistema: Exija a sus proveedores los mismos estándares que aplica internamente; su negligencia es su riesgo.
En eSoft sabemos que la seguridad digital es el cimiento de la confianza en la sociedad. Si fallamos en proteger la integridad de nuestros datos y sistemas, no solo arriesgamos el capital de los accionistas, sino la estabilidad de las infraestructuras que mantienen funcionando al mundo.
[1] G. Moschetta, E. Winslow, W. Buys, y K. Hayat, «Global Cybersecurity Outlook 2026,» World Economic Forum, Ginebra, Suiza, Rep. de Perspectivas, ene. 2026 . Disponible en: https://www.weforum.org/publications/global-cybersecurity-outlook-2026/
[2] World Economic Forum, «Artificial intelligence and cybersecurity: Balancing risks and rewards,» World Economic Forum, Ginebra, Suiza, 2025. Disponible en: https://reports.weforum.org/docs/WEF_Artificial_Intelligence_and_Cybersecurity_Balancing_Risks_and_Rewards_2025.pdf
[3] World Economic Forum, «Al agents in action: Foundations for evaluation and governance,» World Economic Forum, Ginebra, Suiza, 2025. Disponible en: https://www.weforum.org/publications/ai-agents-in-action-foundations-for-evaluation-and-governance/
[4] S. Taaffe-Maguire, «Direct cost of Jaguar Land Rover cyber attack which impacted UK economic growth revealed,» Sky News, nov. 14, 2025. Disponible en: https://news.sky.com/story/direct-cost-of-jaguar-land-rover-cyber-attack-which-impacted-uk-economic-growth-revealed-13470193
[5] J. Pearson, «Jaguar Land Rover hack cost UK economy $2.5 billion, report says,» Reuters, oct. 22, 2025. Disponible en: https://www.reuters.com/sustainability/boards-policy-regulation/jaguar-land-rover-hack-cost-uk-economy-25-billion-report-says-2025-10-22/
[6] World Economic Forum, «The Cyber Resilience Compass: Journeys towards resilience,» World Economic Forum, Ginebra, Suiza, 2025. Disponible en: https://www.weforum.org/publications/the-cyber-resilience-compass-journeys-towards-resilience/
[7] World Economic Forum, «Fighting cyber-enabled fraud: A systemic defence approach,» World Economic Forum, Ginebra, Suiza, 2025. Disponible en: https://www.weforum.org/publications/fighting-cyber-enabled-fraud-a-systemic-defence-approach/